sábado, 15 de marzo de 2014

NOTA A NUESTRO DIRECTOR

VÍDEO DE NOTA A NÉSTOR VARZÉ, DIRECTOR DEL CENTRO SANMARTINIANO

www.youtube.com/watch?v=yiDB1_0uME4&feature=youtu.be

CENTRO SANMARTINIANO DE AVELLANEDA

EL CENTRO SANMARTINIANO DE AVELLANEDA "EL SAMURAI CRIOLLO"  TIENE COMO OBJETIVO LA EDUCACIÓN. Y DIFUSIÓN DE LA OBRA DEL GRAL. DON JOSE DE SAN MARTÍN.

UNA DE NUESTRAS MISIONES ES COLOCAR DIARIAMENTE LA BANDERA NACIONAL EN EL MÁSTIL SITUADO EN EL MONUMENTO AL LIBERTADOR DE AMÉRICA, UBICADO EL LA PLAZA  SAN MARTÍN, DE AVELLANEDA.

DIRECCIÓN DE LA PLAZA:  GEREGUESTAIN 1800

SARANDI,  AVELLANEDA

DIRECTOR DEL CENTRO. SR. NÉSTOR VARZÉ

DIRECCIÓN DEL CENTRO SANMARTINIANO: IRIARTE 539 AVELL.

MAIL. asociacionkaratesatsuma@hotmail.com

FACEBOOK:  https://www.facebook.com/samuraicriollo

MONUMENTO DE LA PLAZA DE AVELLANEDA

 NUESTRA BANDERA

NOTA SOBRE LA PLAZA SAN MARTÍN

NOTA SOBRE LA PLAZA SAN MARTÍN DE AVELLANEDA

http://www.elsindical.com.ar/notas/el-samurai-que-venera-a-san-martin/

viernes, 7 de marzo de 2014

NUESTRO FACEBOOK

FACEBOOK DEL CENTRO SANMARTINIANO "EL SAMURAI CRIOLLO"

https://www.facebook.com/samuraicriollo

jueves, 6 de marzo de 2014

VÍDEO SOBRE LA RESTAURACIÓN DE LA BANDERA DE LOS ANDES

LA BANDERA DE LOS ANDES

http://youtu.be/TcTpNC24qkw

COMBATE DE SAN LORENZO

COMBATE DE SAN LORENZO


http://www.youtube.com/watch?v=VW-4sschPis

REGIMIENTO DE GRANADEROS GRAL. SAN MARTÍN

REGIMIENTO DE GRANADEROS

http://www.youtube.com/watch?v=0wP98ALvZHQ

LA MARCHA DE SAN LORENZO

LA MARCHA DE SAN LORENZO

http://www.youtube.com/watch?v=fz4LhWi4oDs

LA CANCIÓN AURORA

NUESTRA  CANCIÓN AURORA

http://www.youtube.com/watch?v=LRJO0UENwRs

HIMNO NACIONAL ARGENTINO

NUESTRO QUERIDO HIMNO NACIONAL

http://www.youtube.com/watch?v=Gy0bpo7VmqI

lunes, 3 de marzo de 2014

CARTA DE SAN MARTÍN SOBRE LA BATALLA DE SAN LORENZO

EL SAMURAI CRIOLLO: por Néstor Varzé. PARTE DEL LIBRO, CARTA DEL GENERAL SAN MARTÍN. LO ENCONTRARAS EN senseivarze.blogspot.com.ar

LA BATALLA DE SAN LORENZO

CARTA DEL GENERAL SAN MARTIN

Excelentísimo Sr.

Tengo en honor de decir a vuestra excelencia. Que en el día tres de febrero, los Granaderos a mi mando en su primer ensayo han agregado un nuevo triunfo a las armas de la patria.

Los enemigos en numero de 290 hombres desembarcaron a las cinco y media de la mañana en el puerto de San Lorenzo y se dirigieron sin oposición al colegio de San Carlos, conforme al plan que tenia meditado con dos divisiones de a 60 hombres cada una, los ataqué por derecha é izquierda; hicieron no obstante una esforzada resistencia sostenida por los fuegos de los buques, pero no capaz de contener el intrépido arrojo con que los granaderos cargamos sobre ello sable en mano.

Al punto se replegaron en fuga a las bajadas en el campo de batalla 40 muertos, 14 prisioneros, de ellos 12 heridos, sin incluir los que se desplomaron y llevaron consigo que por los regueros de sangre que se ven en las barrancas considero mayor número.

Dos cañones, 41 fusiles, 4 bayonetas y una bandera que pongo en mano de vuestra Excelencia y la arrancó con la vida a el abanderado, el valiente oficial Don Hipolito (ilegible en el documento real el apellido del oficial)…. A parte se han perdido 26 hombres, 6 muertos y los demás heridos, de este número son el Capitán Don. Justo Bermudez y el Teniente Don. Manuel Diaz Velez que avanzándose con energía hasta el borde de la barranca cayó este recomendable oficial en manos del enemigo.

El valor e intrepidez que han manifestado la Oficialidad y tropa a mi mando los hace acreedores a los respetos de la Patria y atenciones de Vuestra Excelencia; cuento entre estos al esforzado y benemérito Párroco Dr. Don Julian Navarro que se presento con valor, animando con su voz y suministrando los auxilios espirituales en el campo de batalla.

Igualmente han contraído los oficiales voluntarios Don Vicente Mármol y Don Julian Combera que a la par de los míos permanecieron con denuedo en todos los peligros.

Seguramente el valor e intrepidez de mis Granaderos, hubiera terminado en este día de un solo golpe las invasiones de los enemigos en las costas del Paraná, si la proximidad de las bajadas, que ellos no desamparan no hubiera protegido su fuga, pero me arrojo a pronosticar sin temor, que este escarmiento será un principio para que los enemigos no vuelvan a inquietar estos pacíficos moradores.

Dios guarde a Vuestra Excelencia.

Nota: El buque Comandante de la Escuadra enemiga me ha remitido un Oficial parlamentario solicitando vendiere alguna carne fresca, para sustentar a sus heridos y en consecuencia he dispuesto que se le facilite media res…… palabra de honor de que será empleada sino con este objeto.

Otra: siguen trayendo mas muertos al campo de las barrancas como igualmente fusiles.

Otra: He propuesto al oficial parlamentario si el Comandante de la Escuadrta quiera canjear al único prisionero Don Manuel Diaz Velez.

San Lorenzo Febrero 3 de 1813

José De San Martín

LIBRO EL SAMURAI CRIOLLO

NUEVO LIBRO "EL SAMURAI CRIOLLO" UN RELATO APASIONANTE SOBRE LA VIDA Y HAZAÑAS MILITARES DEL GRAL. DON JOSÉ DE SAN MARTÍN, COMPARÁNDOLO CON SUS CONTEMPORÁNEOS GUERREROS SAMURAI.
ESCRITO POR EL SENSEI NÉSTOR VARZÉ, LO ENCONTRARAS EN EL BLOG: senseivarze.blogspot.com.ar

EL CRUCE DE LOS ANDES

FRAGMENTO DEL LIBRO "EL SAMURAI CRIOLLO" por Néstor Varzé

Blog: senseivarze.blogspot.com.ar

EL CRUCE DE LOS ANDES

El cruce de los Andes fue realizado con distintas estrategias creadas por el General San Martín, para atravesar la cordillera desde la región Argentina de Cuyo, hasta Chile, y enfrentar a las tropas realistas leales a España, que estaban en Santiago.
El cruce de los Andes es considerado como uno de los grandes hitos de la historia Argentina, y como una de las mayores hazañas de la historia universal, como el cruce de los Alpes por el general cartaginés Aníbal, para enfrentar a los ejércitos romanos.
En 1816 el general San Martín, se instaló en el campamento de El Plumerillo, en las adyacencias de la ciudad de Mendoza, y mediante el envío de espías y rumores con los indígenas, difundió la voz de que cruzaría los Andes por un paso al sur que era mas accesible para la larga marcha.
Los indígenas comunicaron los planes del general a los españoles en Chile, quienes cayeron en el engaño y enviaron sus tropas dividiendo su ejército y perdiendo fuerza.

San Martín, cruzó los Andes por los difíciles pasos de Uspallata, y los Patos, los cuales eran considerados como imposibles, las tropas Argentinas debieron atravesar mas de 500 km. de cordillera.
El ejército estaba conformado por aproximadamente 3.900 soldados argentinos, 1.200 milicianos como tropa de auxilio, 1.600 caballos de combate, 10.600 mulas de transporte, 22 cañones, 1.129 sables, 5.000 fusiles de bayonetas y pistolones, 900.000 cartuchos para fusil, 40 toneladas de alimento, 600 reses también como alimento, un dato no menor y que demuestra la dificultad del cruce, el frío era tan intenso que los animales también debieron ser abrigados.
El cruce fue una proeza magnífica creada por la mente de un genio militar.
Como podemos apreciar nada detendría sus ideales de libertad, honor, valentía, justicia y respeto al igual que un gran señor samurai apegado al Bushido.
Ambos guerreros a pesar de vivir a miles de kilómetros de distancia y en dos mundos completamente diferentes compartían la misma nobleza de corazón y espíritu.
Cuando San Martín, y su Regimiento de Granaderos se lanzan al ataque en su bautismo de fuego en la batalla de San Lorenzo, no puedo dejar de compararlo con lo que los samurai llamaban Shinigurai, algo así como locura por morir heroicamente. Era un arrebato de valor incontrolable que los lanzaba hacia el enemigo no importando la diferencia numérica en contra o avance tecnológico bélico. Era puro coraje y valor sin medir las consecuencias de su propia vida.
Si repasamos los registros de la historia podremos observar que durante la vida del General San Martín, el Shinigurai figura en muchas de sus batallas junto a los Granaderos y en su carrera militar en Europa.
Situados en los mismos tiempos y en el mismo lugar, los centauros criollos de San Martín, podrían haber cabalgado junto a los guerreros de los grandes comandantes como Shigen Takeda, y Ieyasu Tokugawa, el mismo San Martín, podría haber llevado a la victoria a miles de samurai a caballo.
Estudiando la vida de estos magníficos hombres es imposible no preguntarse ¿Qué fuerzas extraordinarias gobernaban sus corazones y espíritus?
A continentes de distancia y sin posibilidad conocerse unos a otros qué fuerzas movieron los hilos para obsequiarnos a estos hombres que nos dejaron ejemplos de justicia, valor, benevolencia, cortesía, honor, verdad, lealtad y deber.
Una máxima samurai dice: un guerrero debe tener Shi, Gin, Yu, (valor, sabiduría y benevolencia) quién puede negar que el padre de la patria Don José De San Martín, poseía estas tres cualidades, y que sin siquiera haber sabido de su existencia seguía al pie de la letra el Bushido.
Por eso permítanme humildemente agregar al general un titulo más a los que ya tiene, el titulo de El Samurai Criollo.

LA BANDERA DE LOS ANDES

VÍDEO SOBRE LA RESTAURACIÓN DE LA BANDERA DE LOS ANDES

http://youtu.be/TcTpNC24qkw

LA BANDERA DEL CRUCE DE LOS ANDES

Por Carlos O. Campana y Jorge O. Campana
La versión tradicional

La Bandera de los Andes fue bordada por las Patricias Mendocinas

Cuando el general José de San Martín estaba por finalizar la organización del Ejército de los Andes, en la provincia de Mendoza recibió la comunicación oficial de la declaración de la Independencia de las Provincias Unidas.

El Libertador entendió que era el momento oportuno para que sus tropas tuvieran un estandarte propio. Éste conservaría los colores creados por el general Manuel Belgrano y adoptados por la soberana Asamblea del Año XIII.

Fue en aquella aldea mendocina que las Damas Patricias marcaron un hito en nuestra gloriosa historia. Eran momentos de sumo patriotismo y las mujeres no estuvieron exentas. Todos los mendocinos colaboraron. Los hombres se alistaban en los distintos batallones para engrosar el ejército que se instruía en el campo de instrucción en el Plumerillo. En la ciudad, aquel dinámico fraile, Luis Beltrán, desde la Maestranza fundía balas y cañones. Desde el vecindario, las mujeres confeccionaban y teñían aquellos azules uniformes de granaderos que darían la libertad a los pueblos oprimidos por los realistas.

Cuando ya casi todo estaba preparado, la Bandera de los Andes, nació como un reto durante la cena de Navidad de 1816. En esa cálida noche, el Libertador desafió a su mujer y a cuatro amigas a confeccionar una bandera antes del 5 de enero. El ferviente patriotismo de aquellas damas fue más allá de la propuesta y sin vacilar, ellas aceptaron el reto. El general le explicó cómo debía ser aquella insignia. Tanto Remedios, la esposa del héroe, como las otras, estuvieron diseñando el modelo y al día siguiente, juntamente con otras señoras recorrieron la ciudad en busca de la tela necesaria. Por milagro la hallaron en un comercio de las inmediaciones de la ciudad, en una callejuela que llamaban "Del Cariño Botao", muy cerca de San Vicente (hoy actual Godoy Cruz). Con la sarga blanca y azul cielo se confeccionó la enseña en dos fajas unidas verticalmente. La blanca hacia adentro y la azul cielo hacia fuera. El escudo central fue un bello testimonio que encerraba los emblemas de las manos unidas, la pica y el gorro de la libertad, coronado por un sol en la parte superior y orlado el conjunto con ramas de laureles, muchas de ellas bordadas por doña Remedios Escalada de San Martín.

De los abanicos de Laureana Ferrari sacaron gran cantidad de lentejuelas de oro, y también de una roseta de diamantes que pertenecía a su madre se sacaron varios de estos, con engarce para adornar el óvalo y el sol del escudo, al que pusieron varias perlas del collar de Remedios, quien se puso a coser la bandera, mientras Dolores Prat de Hiusi, Manuela Corvalán y Mercedes Álvarez prepararon las sedas y demás menesteres para bordar. Carecían de hilo de color piel para zurcir los brazos del escudo, entonces tuvieron la idea de desteñir con lejía el hilo rojo que también sirvió para el gorro Frigio. Doña Dolores utilizó una bandeja de plata para dibujar el óvalo sobre la tela y con estas ideas ya no tuvieron ningún obstáculo para impedir su confección.

El tiempo jugaba en contra de aquellas mujeres. Faltaban pocas horas para finalizar el plazo dado por el general San Martín. Pero, allí las entusiasmadas bordaban sin reposo y por fin a las dos de la mañana del día 5 de enero de 1817 estaban arrodilladas ante el crucifijo del oratorio, dando gracias a Dios por haber terminado.

Ese mismo día, agotadas por el cansancio de aquella labor y casi sin dormir, las Patricias acudieron a la ceremonia que se realizó a las 10 de la mañana en la plaza de la ciudad.

Una multitud de patriotas mendocinos se encontraba a la espera del acto más importante que tuvo el Ejército de los Andes, desde la Iglesia Matriz, ubicada en una de las esquinas de la Plaza Mayor, se econtraba adornada con gallardetes y distintos decorados patrióticos. Fue allí en donde se realizó la bendición de la Bandera de los Andes y San Martín ofreció a la Virgen su bastón de mando.

Luego de esta ceremonia, el Libertador tomó la insignia patria e hizo jurar a todos los soldados. Después, las huestes partieron al campo de instrucción. La festividad siguió todo el día y al caer la noche se iluminaron los edificios públicos. Posteriormente, se realizaron bailes que se prolongaron hasta altas horas de la madrugada.

La otra versión

Fueron las monjas de la Buena Enseñanza quienes la confeccionaron

Las Patricias se reunieron en casa de Margarita Corvalán y después de cambiar ideas acordaron concurrir al día siguiente al Monasterio de la Buena Enseñanza en donde se celebraba la festividad del Dulce Nombre de María titular del Monasterio.

Terminada la función religiosa fueron a saludar a la madre priora R. M. María de las Nieves Godoy a la cual pidieron el concurso de las mismas para confeccionar la bandera. Las monjas ofrecieron espontáneamente todo su apoyo a la referida obra y a fines del mes de setiembre del año 1816 la madre priora con el auxilio de la R. M. María del Carmen del Niño Dios Correas y de la R. M. Andrea de los Dolores Espínola, profesora de labores y bordados del Colegio. Habían preparado un ensayo en forma de estandarte sobre la manera de confeccionar la bandera de acuerdo a la tela que se disponía. Luego de considerar y después de haber consultado con el general José de San Martín quedó conformada la bandera de la siguiente forma. Las dos fajas se unieron perpendiculares la blanca en la parte superior del asta y la azul al extremo inferior. Una vez unida la tela se dibujó el escudo nacional con sus emblemas. Éste fue ideado por la R. M. Espínola y fue bordado después con sedas de colores, las manos de color carne, el gorro de rojo, el sol amarillo y los laureles verdes. Se colocaron en los ojos del sol 2 topacios y en los rayos pequeños diamantes, lo mismo que en el término del gorro frigio y en el aro del óvalo una serie de perlas como también en las ramas del laurel.

Las monjas que tuvieron que confeccionar y bordar la bandera fueron las siguientes: La R. M. María de las Nieves Godoy, priora del Monasterio de la Buena Enseñanza, natural de Mendoza, hija de don Nicolás Godoy y de doña Magdalena Videla; R. M. Andrea de los Dolores Espínola, también mendocina, hija de Pedro Espínola y de Bárbara Lemos, R. M. María del Carmen del Niño de Dios Correas, también de Mendoza, hija de Félix Correas y de Juana Sotomayor.

Las referidas religiosas eran tan distinguidas por su ilustre linaje como por su noble virtud. Todos los bordados de la bandera fueron hechos por la R. M. Espínola y secundada por doña Dolores Prat de Huisi, (natural de Chile) y Manuela Corvalán de Segura, que también donó otras joyas que se le colocaron al aro que forma el óvalo del escudo asemejando una cinta envuelta en el medio.

Remedios Escalada de San Martín donó varias perlas de su collar que se colocaron en el sol; Narcisa Santander entregó en forma voluntaria una valiosa gargantilla con trescientos cuarenta y dos diamantes de primera agua y de regular tamaño que se colocaron tres diamantes en cada hoja de las ramas de laurel. Margarita Corvalán dio los topacios de sus aros que se aplicaron a los ojos del sol y para darles más brillo y esplendor algunos diamantes de unas sortijas que se pusieron a los rayos del sol. Mercedes Álvarez donó algunos diamantes y Laureanita Ferrari las lentejuelas de oro de dos abanicos y varios diamantes que junto con los de Margarita y Mercedes se colocaron a los 32 rayos que componen el sol del escudo de la bandera. Las mencionadas Patricias, después de donar sus joyas fueron las que secundaron a la R. M. Espínola en el bordado y confección de la bandera. La R. M. Godoy fue a la que se encargó de distribuir y decorar la bandera aplicando a la misma las piedras preciosas que se donaron, dándole mayor brillo, esplendor y grandeza. Por último la R. M. Correas fue quien se la designó para zurcir la cinta blanca, celeste y blanca, que en forma de moño ataba a las 2 ramas de laurel y son las únicas que estaban bordadas en la sarga de la bandera a la cual se le colocaron las seis esmeraldas que donaron las religiosas del Monasterio. La bandera quedó confeccionada antes del 5 de enero de 1817 día de su bendición.

Antes de partir a liberar el territorio chileno, el 15 de enero de 1817, el general José de San Martín se dirigió a la madre priora del Monasterio con palabras de elogio a las Monjas patriotas por la valiosa ayuda y colaboración de haber tenido el gran privilegio de bordar la Bandera de la patria, en un párrafo que dice: (...) “la patria ha quedado eternamente comprometida ante ese Monasterio como así también el honor de mi espada”.

Conclusión

Las monjas del Monasterio realizaron el trabajo

Por mucho tiempo se creyó que las Patricias Mendocinas habían confeccionado y bordado la gloriosa Bandera de los Andes, hasta que una profunda investigación realizada por el profesor mendocino Esteban Fontana aportó una nueva teoría, aunque no está totalmente aclarado este tema, pero existen pruebas documentales que son irrefutables.

La tradición nos comenta que la Bandera de los Andes nació como un reto durante la cena de Navidad de 1816. El general San Martín desafió a su mujer junto a sus cuatro amigas a confeccionar una bandera antes del 5 de enero de 1817.

Es probable que la Bandera de los Andes fuese creada por una resolución del gobierno de las Provincias Unidas del Sud, cuando se formaron los dos ejércitos del Norte y de los Andes, el 1º de agosto de 1816 y no por una iniciativa del general San Martín. Recordemos que las ordenanzas militares eran estrictas en esa materia. Existe documentación que reglamenta el uso de banderas o estandartes de los batallones y regimientos que estuvieron o fueron creados en nuestra provincia desde 1814 hasta 1817.

Es importante destacar dos hechos que han sido mal interpretados por algunos de los historiadores en lo que respecta a la participación de las Patricias Mendocinas.

Es innegable que doña Remedios Escalada de San Martín junto con Laureana Ferrari fueron a recorrer las tiendas de la ciudad de Mendoza en busca de la tela apropiada para confeccionar la Bandera de los Andes. Al escasear el color de las telas en la ciudad se dirigieron rumbo a San Vicente, actual Departamento de Godoy Cruz y, al llegar a la calle denominada del “Cariño Botao” entraron a un pequeño negocio y con sorpresa vieron la tela color azul. Otra son las donaciones que sin lugar a dudas realizaron aquellas Damas. Doña Remedios Escalada de San Martín contribuyó con varias perlas de su collar que se colocaron en el sol; Narcisa Santander donó los trescientos cuarenta diamantes de una valiosa gargantilla; Margarita Corvalán dio los topacios; Mercedes Álvarez colaboró con otros joyas, al igual que Laureanita Ferrari que cedió las lentejuelas de oro de sus abanicos.

Según lo expuesto por Fontana, las monjas que tuvieron el honor de confeccionar y bordar la bandera fueron las siguientes: madre priora María de las Nieves Godoy; R. M. Andrea de los Dolores Espínola y R. M. María del Carmen del Niño de Dios Correas.

Queda claro, que los bordados de la bandera fueron hechos por la R. M. Espínola y secundada por las damas doña Dolores Prat de Huisi, Manuela Corvalán de Segura La R. M. Espínola fue la encargada de la confección de la bandera. La R. M. Godoy distribuyó y decoró dicha insignia, la que aplicó las piedras preciosas donadas, dándole mayor brillo, esplendor y grandeza y por último la R. M. Correas fue la encomendada de bordar la cinta blanca, celeste y blanca (y no celeste, blanca, celeste) que en forma de moño ata a las 2 ramas de laureles y son las únicas que están bordadas en la sarga de la bandera a la cual se le colocaron 6 esmeraldas que donaron las religiosas.

Para concluir, es importante destacar la nota dirigida a la madre priora del Monasterio de la Buena Enseñanza, fechada el día 15 de enero de 1817 y firmada por el general San Martín, en que agradece la intervención de estas monjas en la confección de la bandera.

EL NIÑO GUERRERO

FRAGMENTO DEL LIBRO: "EL SAMURAI CRIOLLO"

BLOG: senseivarze.blogspot.com.ar

DE NIÑO A GUERRERO SAMURAI.

En 1789 a la temprana edad de 11 años el joven San Martín, se incorpora como cadete al Regimiento de Infantería de Murcia en España.
El 14 de julio del mismo año estalla la revolución Francesa que pondrá fin a siglos de absolutismo monárquico en Francia, se pone fin a los privilegios de la nobleza y el clero que no pagaba impuestos y ocupaban los principales cargos en el gobierno.
La revolución se transforma en un ejemplo a imitar para los partidarios de la libertad y la justicia.
En 1791 teniendo tan solo 13 años San Martín, participa por primera vez en un combate, en Oran norte de África, aquí es donde realmente comienzo a comparar la vida de San Martín, con la llevada al otro lado del mundo en Japón por los guerreros samurai.
En las familias nobles los niños eran entrenados en las artes del combate a la temprana edad de los 5 años y su adiestramiento continuaba hasta los 15 años de edad donde el joven samurai recibía su Gempuku, (ceremonia de mayoría de edad). En este ritual se le otorgaba al joven bushi derecho a portar las dos espadas símbolo de su rango y nobleza, la espada corta llamada Shoto Wakizashi, y la espada larga llamada Daito Katana.
Fueron muchos los jóvenes samurai que en épocas de guerra entraban en combate mucho tiempo antes del Gempuku, por ejemplo el famoso samurai Miyamoto Musashi quien mato a su primer oponente a la edad de 13 años, éste era un avezado samurai llamado Arima Kigei.
También el mismo Ieyasu Tokugawa, quien fuera el ultimo de los tres grandes unificadores del Japón, y a quien se le atribuye el lograr la paz en tierras niponas por mas de 250 años creando una dinastía de shogunes que gobernarían hasta el final del sistema feudal. Ieyasu, tiene su primer combate a la edad de 13 años marchando a la batalla bajo el estandarte de su señor feudal.
El joven San Martín, como muchos guerreros de Japón, tiene su bautismo de sangre y acero a los 11 años, mas tarde cuando contaba con 26 años de edad en 1804 se destaca por su valentía y coraje en Cádiz. Recordemos que este mismo año Napoleón Bonaparte es coronado emperador, tan solo cuatro años después, invade España y obliga a abdicar al rey Carlos IV, el pueblo Español se organiza para resistir la invasión. San Martín, participa activamente de la lucha y se incorpora al Regimiento de Caballería de Borbón, y es nombrado Teniente Coronel.

EL CABALLO DEL GENERAL

EL MITO DEL CABALLO BLANCO DE SAN MARTÍN.

FRAGMENTO DEL LIBRO "EL SAMURAI CRIOLLO

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Las pinturas que siempre vemos del general San Martín, lo muestran montado en su caballo blanco, no tenemos certeza de que el General haya tenido un corcel blanco de batalla, nuestro héroe utilizó muchos animales de monta, pero muy pocos trascendieron, como por ejemplo el caballo de pelo bayo de La batalla de San Lorenzo, que se lo había regalado un vecino del convento llamado Rodrigañez.
Lamentablemente este animal es muerto en la batalla por las esquirlas de una bala de cañón, motivo por el cual al caer el general San Martín queda atrapado debajo del animal.
¿Entonces porque se representa a nuestro héroe en las pinturas con un caballo blanco?
Los cánones de la belleza de la época en los que se comenzaron a realizar las pinturas de los próceres o héroes, tenían ciertas reglas y una de ellas era que si la persona a pintar debía ser representada a caballo, este animal tenia que ser blanco,
¿Pero de donde viene esta regla o costumbre? Para responder a esto debemos trasladarnos al pasado.
El caballo ha sido muy importante dentro de la historia de la humanidad y ha acompañado al hombre desde épocas muy antiguas. Pero dentro de esta enorme cantidad de caballos que contribuyeron a forjar la historia moderna, hay algunos que ganaron fama al pasar de los años y que tienen un espacio privilegiado dentro de la memoria histórica como por ejemplo los que voy a citar.

PEGAZO.
El caballo de Perseo.
En la mitología griega, caballo alado, hijo de Poseidón, dios del mar, y de la górgona Medusa. Pegaso nació del cuello de Medusa después de ser vencida y muerta por el héroe Perseo.
Poco después de su nacimiento, el mágico corcel golpeó con una coz el suelo del monte Helicón y en el acto comenzó a fluir un manantial, después consagrado a las Musas y que, según se cree, es la fuente de la inspiración poética.

Todos intentaron en vano capturar y amansar al caballo, y esto se convirtió en la obsesión de Belerofonte, príncipe de Corinto. Siguiendo el consejo de un adivino, Belerofonte pasó una noche en el templo de la diosa Atenea. Mientras dormía, se le apareció la diosa con una brida de oro y le dijo que ésta le permitiría capturar a Pegaso. Cuando despertó, encontró la brida de oro junto a él, y con ella pudo capturar y amansar fácilmente al caballo alado.

A partir de ese momento, Pegaso se convirtió en una gran ayuda para el héroe y lo acompañó en sus aventuras contra las amazonas y la Quimera. Belerofonte, sin embargo, fue víctima de su propio orgullo. Cuando logró volar hasta la cima del monte Olimpo para reunirse con los dioses, el prudente caballo lo derribó y dejó que Belerofonte vagara sin rumbo, desconsolado, rechazado por los inmortales.

BUCÉFALO.
El caballo de Alejandro Magno.
Su nombre significaba "cabeza de buey". Fue el caballo de Alejandro Magno (356-323 a.C.) y desde su lomo, el líder militar, dirigió las batallas que expandieron el imperio griego hasta Egipto y la frontera con la India. Lo describían como un animal que poseía una cabeza de frente ancha y perfil ligeramente cóncavo (característico de la sangre oriental), su pelo era negro y tenía un lucero blanco en la frente, además era considerado de gran tamaño comparado con sus contemporáneos. Se dice también que uno de sus ojos era de color azul.
Según la historia, fue el mismo Alejandro Magno el primero en montar a Bucéfalo caballo de temperamento arisco y difícil.
Bucéfalo tenía alrededor de 30 años, cuando murió a consecuencia de las heridas que sufrió en la batalla contra el rey hindú Porus en el río Hidaspes. Fué enterrado con todos los honores militares y Alejandro Magno fundó en ese lugar la ciudad de Bucefália.
Un dato interesante dentro la historia de este magnifico animal, es que tanto él como su jinete eran aproximadamente de la misma edad. Y ambos murieron alrededor de los 30 años de edad. Trueno y el rayo, los símbolos de su poder.

JANTO.
El caballo de Aquiles.
Después de "Pegaso", el caballo de los dioses, debemos hablar de "los caballos de la Ilíada", sin ellos no se concibe la obra de Homero ni la guerra de Troya.
"Janto" junto con "Balio" formaban la pareja de "caballos inmortales" que Peleo recibió al casarse con la nereida Tetis, de cuya unión nació Aquiles. La yegua que los parió se llamaba "Podarga".
Se asegura de "Janto" que, aunque de origen divino e inmortal, era un caballo negro y de pura sangre persa, que tenía tres años y estaba dotado de patas especialmente vigorosas que le capacitaban para correr a mayor velocidad que la mayor parte de sus congéneres.
Por su parte, "Balio" era de color blanco e igualmente rápido. Esta rapidez de ambos era lo que impedía que Aquiles pudiera unir a su carro otros dos caballos que era lo habitual entre los griegos.

STRATEGOS:
El caballo de Aníbal.
Aníbal fue el hijo de Amílcar Barca, el general cartaginés que conquistó España para Cartago, y vivió entre los años 247 y 183 A.C. Aníbal fue un gran jefe militar, sin embargo, lo que le elevó a la categoría de "mito universal" fue su hazaña de atravesar los Alpes con un ejército de más de cincuenta mil hombres, diez mil jinetes y medio centenar de elefantes…y vencer a los romanos en su propio feudo. "Strategos" -en griego "General"- fue "el caballo de los Alpes", aquel con el que culminó la hazaña del gran Ejército y los elefantes. Al parecer, era un caballo impresionante, de gran alzada y color negro azabache, inquieto, agresivo en la carrera y fácilmente manejable en el combate (y no hay que olvidar que los cartagineses montaban sus caballos sin freno, sin bocado y muchas veces sin bridas), que se había hecho traer de la Tesalia griega en un afán de imitar a su gran ídolo juvenil: Alejandro Magno.

GÉNITOR:
El caballo de Julio Cesar.
Caballo extraordinario, casi con pies de hombre y con pezuñas hinchadas a manera de dedos, el cual, nacido en su casa, habiendo los arúspices predicho que su dueño tendría el imperio del mundo, lo alimentó con gran cuidado y fue el primero en montarlo, al no consentir ningún otro jinete; más tarde hizo levantar incluso una estatua de éste delante del templo de Venus Genetrix.
Parece ser que "Génitor" (creador, padre o reproductor) fue llamado así por César en recuerdo de su padre muerto, cuando tan sólo tenía él catorce o quince años. Con este caballo de "pies de hombre" fue con el que pasó el Rubicón cuando la noche del 12 de Enero del año 50 A.C. (calendario "Juliano") se decidió por la guerra civil y la conquista del Poder.

MARENGO .
El caballo de Napoleón.
Este era un caballo tordillo de raza árabe con unos 1.45m de alzada. Fue importado de Egipto a Francia en el año 1799, a la edad de seis años. Fue el corcel más conocido del emperador Napoleón I. El más conocido más no el único ya que el emperador contaba con unos 130 caballos para su uso personal).
Marengo es recordado como un caballo de constitución férrea. Veloz y manejable, se dice que permanecía tranquilo durante los disparos de armas de fuego.
Fue herido en batalla, ocho veces en toda su vida y finalmente fue capturado después de Waterloo y llevado a Inglaterra, donde murió a los 38 años. Su esqueleto esta en el Museo Nacional de Armas de Sandhurst, ubicado a 55 kilómetros de Londres.

Personalmente he vivido esto de pintar a los héroes en caballos blancos, cuando era niño y mientras cursaba mis estudios en la escuela primaria, paralelamente mis padres me anotaron en una escuela de artes plásticas para aprender dibujo y pintura, debido a mis facilidades para dibujar y ante mis deseos de aprender a pintar. Recuerdo que después de unos años cuando llegó el momento de comenzar a realizar pinturas al óleo, una de las reglas que me enseñaron fue que al pintar a un personaje famoso a caballo debía hacerlo en un corcel blanco, cuando le pregunte a mi maestro porque debía ser así, el simplemente me contesto: porque desde la época de Napoleón a los héroes se los pinta en un caballo blanco, para compararlos con el emperador.
Ya de grande, al cumplir 35 años tuve la suerte de adquirir mis propios caballos. El primero de ellos, llamado Cairo, era totalmente de pelaje blanco y al montarlo he vivido en carne propia la admiración que despierta un corcel de este pelaje. Al salir de paseo con otros amigos que también tenían caballos, las personas que nos veían solo exclamaban admiración por mi corcel blanco. Evidentemente este es uno de los motivos por los cuales los grandes generales y conquistadores querían ser recordados en sus pinturas con su caballo blanco.

LA MARCHA DE SAN LORENZO

EL MORENO CREADOR DE LA MARCHA DE SAN LORENZO

CAYETANO ALBERTO SILVA

Nació este hijo de esclavos en la ciudad de San Carlos en Uruguay.

En 1878 cuando contaba con 10 años de edad, sus padres se trasladaron con él a Buenos Aires, en donde se radicaron definitivamente.
Cayetano entro a formar parte de la banda del Regimiento 7 de infantería a los 17 años de edad. Iniciando aquí su vida militar, la que lo llevaría pocos años después al momento de ser designado jefe de la misma, cargo que desempeño hasta el año 1898.

Fue director de las Bandas Militares de los regimientos 9, 3, 6. y 15 de infantería. Años mas tarde en Mendoza, creo la Banda de la Corporación de Bomberos y se desempeño como profesor de música en la escuela “ José Federico Moreno “.

Durante el año 1902, escribió su mas grande obra musical la Marcha de San Lorenzo, dedicada al General Pablo Ricchieri, también crea la marcha “Rio Negro” y “Curupaiti”.

La Marcha de San Lorenzo, su obra más destacada y conocida, fue ejecutada por primera vez el 30 de Octubre del año 1902 en la ceremonia de inauguración del monumento del Gral, Don José de San Martín, en la ciudad de Santa Fe.

Esta hermosa canción cruzo nuestras fronteras y en muchos lugares resuenan sus notas marciales, como cuando se realiza el cambio de la Guardia de Honor en el Palacio de Buckingam.

Junto al Himno Nacional Argentino, la Marcha de San Lorenzo es la más seleccionada para escucharse en los actos civiles y militares.

Este moreno murió en la ciudad de Rosario en el año 1920 y fue enterrado en Venado Tuerto. Provincia de Santa Fe.

Esta marcha tiene algo muy especial, ya que gusta a todo el mundo sus estrofas pegadizas que destacan el valor heroico de nuestro Regimiento de Granaderos a caballo del Gral. San Martín. . Me a tocado personalmente marchar muchas veces al son de sus notas cuando cumplí con el servicio militar a la edad de 18 años, cada vez que teníamos que desfilar estábamos alegres porque cuando sonaban las notas de esta marcha, parecía que nos inyectaban una dosis de energía extra, el pecho se nos hinchaba, el corazón se aceleraba y parecía estallar, los pasos militares hacían estremecer el suelo al son de las notas de la Marcha de San Lorenzo.

Gracias por esta musica Cayetano Alberto Silva.

Sensei Nésto Varzé

Así los Centauros del Gral San Martín atropellaban todo enemigo que se cruzaba en el camino de la libertad de América